Cuando entré a la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, era el lugar más gris que había visto en toda mi vida. Por mucho tiempo, los edificios parecían estar hechos de papel por todos los carteles que nadie quitaba y luego, como si no fuera suficiente tanta mugre, sobre todas esas plastas pintaban las paredes acartonadas. He de aceptar que eso y hasta los puestos de dulces, los de comida apestosa de la familia de "El Fundador", los de piratería, de chacharas hippies y los esporádicos como el de la señora que vende artesanías, le daban cierto encanto y colorido mi cárcel.
Después de 2 años ahí las cosas parecían seguir igual, salvo por la repentina aparición de un Bob Dylan en una mesa, como cuando la gente descubre a la virgen en el moho de su excusado, después 4 rostros blancos que parecían ser George, Paul, John y Ringo; Un Willy Burroughs asesino de mujeres; aún mejor cuando vi Chalplin, escondiéndose de la gente de la Facultad. Luego, Audrey Hepburn con su estola de zorro y un elegante cigarrillo con una boquilla aún más elegante; un Capitan Grievous de lo más rocker, un verdadero reto a la creatividad. Pero lo que de verdad no tuvo prescedentes y a todos quienes lo vimos nos hizo recordar nuesta noventerísima infancia fue el perrito de Nintendo, Dog Hunt, ese que se burlaba de ti cuando no matabas a los patos con la pistolita naranja. De verdad fue todo un suceso.
Lo triste de todo esto es que hoy que llegué, de pronto ya no estaban nuestros amigos inmortales, alguien con muy poco cerebro tomó la decisión de pintarlos. ¿qué diablos les sucede?
Yo creo que fue venganza por que igual como aparecieron todos esos esténciles, de la noche a la mañana (literalmente), la cara de uno de los maestros de Tele, con todo y su robusto cuerpo se plasmo como la Lupita del Tepeyac. Yo creo que también le rezan, porque si no, cómo explicar que algo que pareciera ofensivo no fue retirado, pero esas figuras icónicas, no sólo del cine, sino de la cultura universal, ahora son cuadros grises que afean y deterioran más el lugar en el que se supone, debemos sentirnos en confianza y a gusto para estudiar y desempeñarnos en la vida escolar y social.
Sin embargo, hay algo verdaderamente deprimente en todo esto. Es verdad que burlarse de la gente puede ser de mal gusto, pero también es inevitable que pensemos, que nos expresemos y que nos quejemos de alguna manera. El hecho de que un profesor sea "barco" porque te deja decidir tu calificación, no tiene que ser aceptado por todos. Porque, entonces, ¿en dónde quedan las capacidades intelectuales de quienes vamos a aprender y quitarnos la venda de la ignorancia de los ojos y de la mente? Afortunadamente no han dejado de existir las mentes libres en el mundo, el problema real es que la sociedad reniegue de ellas y las excluya.
Sinceramente, creo que lo único que están provocando las autoridades escolares con esta actitud es que se vuelva a la ley del Talión: Ojo por ojo, diente por diente. Por cada Chaplin que nos quiten, habrá más Ar&u=j%s que exhibir.

Y que asi sea... ojala regresen las cosas pronto. se ven tan chafas esas manchas que apesta.
ResponderEliminar